La misión de una encuesta no es predecir un resultado electoral, sino mostrar un estado de ánimo social del momento en el que se realiza. Si lo que quieren es adivinar resultados electorales, hay métodos mucho más baratos: El Tarot, la quiromancia, la bola de cristal y, sobre todo, la lectura de vísceras de animales, muy apreciada, por cierto, en tiempos del imperio romano.