pactos postelectorales

De verdades y lindos cuentos

De verdades y lindos cuentos

Decía George Orwell que la política era en sí misma una masa formada de mentiras, evasiones, locura, odio y esquizofrenia. En pequeñas dosis, un poco de todo ello se ha visto en España desde diciembre pasado, tal vez porque todavía exista quien piense que la gente prefiere que le mientan. Y va a ser que no. Alguien al menos empieza a hablar claro, guste más o menos lo que diga. Y se agradece.
Al fin un Gobierno

Al fin un Gobierno

Para que se aprueben leyes y mejore la educación -que conduzca a la ciudadanía- hace falta la existencia de un Gobierno. Y si el presidente a investir es un sujeto reacio a las reformas y hábil como pocos en sortear presiones y rivales, al menos carecerá de mayoría absoluta y deberá negociarlo todo.
Pablo Iglesias lloró en el Comité Federal

Pablo Iglesias lloró en el Comité Federal

Para cuantos participamos en ella, la reunión del sábado 1 de octubre, resonará en nuestra memoria como la más triste y penosa de cuantas hayamos vivido en el Comité Federal. La crispación y el encono pusieron de manifiesto desde el primer minuto la imposibilidad de un debate razonado sobre posiciones de fondo: en su lugar, una vociferante confrontación, que hacía inaudible ningún turno de palabra, señalaba de manera lacerante la disolución de las reglas de respeto y reconocimiento mutuo sin las que los socialistas somos irreconocibles como miembros de una historia y proyecto compartido desde hace 137 años.
¡Ay, qué risa, María Luisa!

¡Ay, qué risa, María Luisa!

¡Ay, qué risa, María Luisa!, me sale cada vez que oigo a los de Podemos defender a Pedro Sánchez de los suyos, cuando hasta hace cinco minutos decían que "el PSOE es el partido del enriquecimiento rápido, el crimen de Estado y el tráfico de influencias", subrayando que el resultado obtenido por Pedro Sánchez en las últimas elecciones generales "fue el peor resultado de un candidato socialista a la presidencia del Gobierno".
El coste del no Gobierno

El coste del no Gobierno

A nadie se le escapa que no es bueno que los países carezcan de Gobierno (aunque ya hay algún ultraliberal que lo prefiera: "Así no nos subirán los impuestos", declaran). Especialmente en un país como el nuestro, necesitado de reformas que permitan regenerar la política, mejorar la economía y activar los mecanismos de integración social.
¿Tiene España la cultura política que se merece?

¿Tiene España la cultura política que se merece?

Tenemos el Congreso y el Senado más tecnócratas de la historia de España, con ministros catedráticos y líderes de partidos que son profesores de universidad. Incontables expertos participan de las decisiones de gobernanza. En la política actual, los informes y asesores están por todos los rincones de las cámaras.
¿Diálogo o principios?

¿Diálogo o principios?

En la historia de España, han sobrado los principios y ha faltado el diálogo. Porque el diálogo, para que merezca tal nombre, exige aceptar que todos participamos en él en igualdad de condiciones. Exige reconocer que nuestra sociedad, como cualquier otra, está compuesta de elementos heterogéneos, dispares, con distintas ideas e intereses, incluso principios, y que todos tenemos derecho a ser respetados.
El error de confundir las preposiciones

El error de confundir las preposiciones

Se sabe que la situación del PSOE es complicada, pero no tanto como cuando solo teníamos tres presidentes autonómicos frente al inmenso poder que acumuló el Sr. Aznar. Entonces, a Bono, a Chaves y a quien esto firma se nos empezó a denominar por el apelativo de los Tres Tenores porque, de cuando en cuando, nos reuníamos los tres y le hacíamos frente al Aznar. Ahora son siete los presidentes socialistas. ¿Y si se reunieran alguna vez y le hicieran frente a Rajoy? Seguro que recibirían llamadas del secretario general federal y el aplauso unánime de la militancia.
¿Parlamentarizar nuestro parlamentarismo?

¿Parlamentarizar nuestro parlamentarismo?

Parlamentarizar nuestra democracia supone aceptar que el pluralismo político pueda, ocasionalmente, delinear mayorías claras, directamente de las urnas; o pueda, alternativamente, dibujar parlamentos complejos con situaciones abiertas, en las que pueda darse cauce, condicionadamente, a un Gobierno de aliento corto, con el encargo asumido de cumplir un conjunto o rango limitado de objetivos políticos o legislativos
Frank Underwood en Ferraz

Frank Underwood en Ferraz

Nadie trama nada en Ferraz. Quizás sea esta sospecha la que está minando toda la confianza histórica depositada en esta formación política. No parece que nadie hilvane un relato de país, una narración para el futuro, más allá del story telling de la siguiente rueda de prensa. Si Frank Underwood pasara unas horas en Ferraz, lamentaría con desespero que el PSOE desperdiciara tanta cuota de poder, y que entendiese esa responsabilidad como una carga paralizante en lugar de como una oportunidad.
Por qué Pedro y Pablo son falsos follamigos

Por qué Pedro y Pablo son falsos follamigos

Cuaje o no el amor, tanto Pedro como Pablo se tentarán la ropa en las próximas semanas antes de faltarse el uno al otro. Se necesitan. Por ahora. ¿Y si en el camino se enamoran de verdad? "Ninguno queremos que gobierne Rajoy. Por eso, si esta ronda de contactos que ha abierto Sánchez se demuestra que es seria -aunque todos sabemos que es casi imposible un acuerdo- estamos dispuestos a hablar de todo, sin ninguna línea roja", argumenta uno de los hombres más próximos a Iglesias.
Pesadilla en la Carrera de San Jerónimo

Pesadilla en la Carrera de San Jerónimo

Un mantra me vuelve tras cada pequeña entrevista: vamos a votar otra vez y la mayoría absoluta del Pp está cantada. Levanto la vista y, en el horizonte hermoso del atardecer de verano de esa calle, sólo veo cuatro años más de Don Mariano sin paliativos y la gente de izquierdas juntando rencor porque, pudiendo, nadie consiguió nada para nosotros.
"Quien tira barro, pierde terreno"

"Quien tira barro, pierde terreno"

Mariano Rajoy, un típico político de provincias, más de treinta años aislado dentro del coche oficial, de repente se encuentra con que sus estadísticas, sus presuntos logros en la legislatura, su habilidad retórica en la tribuna... no le sirven para nada. No le hacen caso. Tanto barro ha lanzado, a diestra y siniestra, que se ha quedado sin terreno.
Albert Rivera, camino del suicidio o de la gloria

Albert Rivera, camino del suicidio o de la gloria

Rajoy ni tan siquiera ha pedido a su propia bancada que permaneciera en su escaño durante el turno de Rivera. Porque ni el acuerdo ni el líder eran lo suficientemente importantes. Los asientos vacíos mostraban el desprecio, mientras el presidente de Ciudadanos justificaba su apoyo en una intervención que para los suyos ha sido el auténtico discurso de investidura.
El funeral de las ilusiones

El funeral de las ilusiones

Hoy ha cambiado algo más que el tono de piel de sus señorías, la mayoría más morenos tras las vacaciones. Hoy, más que a una investidura hemos asistido a un funeral. Al funeral del cambio. El tono monocorde de Mariano Rajoy acompañaba la sensación. En nueve meses se han esfumado las ilusiones de quienes pensaron que había posibilidades de comenzar una nueva etapa política.
Cantinfladas en el hemiciclo

Cantinfladas en el hemiciclo

El éxito del desaprendizaje democrático, llevado a cabo con la inestimable ayuda del ombliguismo mesiánico regional, ha sido tal que millones de españoles ignoran que tienen una Constitución avanzada, tanto como la alemana, que contempla la posibilidad de construir una sociedad mejor y más justa sin profetas ni caudillos. El problema de España no es la Constitución, son los políticos deshonestos con alta capacidad de engaño.