El adelanto de las legislativas galas anunciado tras la victoria ultraderechista en las europeas es un paso arriesgado. El liberal trata de desactivar a los radicales o, como poco, desgastarlos con la verdadera gestión. Triple salto mortal y se queda corto.
La Francia Insumisa, los socialistas, verdes y comunistas tienen de margen hasta el domingo 16 de junio para cerrar la alianza de cara a las elecciones legislativas convocadas para el 30 de junio y 7 de julio en todo el país.
Los Republicanos quieren formar un "bloque nacional" en las próximas elecciones legislativas adelantadas, rompiendo un cordón sanitario histórico en el país vecino.
Santiago Abascal ha liderado una convención en el Palacio de Vistalegre en la que no ha sido el gran protagonista por la presencia del presidente de Argentina, Javier Milei, o la candidata a la presidencia de Francia, Marine Le Pen.
El presidente francés, enfrascado en una gran impopularidad, quiere desenmascarar a la extrema derecha, favorita en los sondeos para las elecciones europeas de junio.
La votación de la controvertida medida amenazó con generar una crisis política en el seno del Gobierno del presidente Macron. El ministro de Sanidad ha dimitido.
El presidente de Francia aprueba las pensiones por decreto y enciende la calle, con tres millones de manifestantes. Quiere pasar página, pero quizá no pueda.
De 27 años, hijo de inmigrante, dejó de estudiar por ascender en la AN. Promete continuidad y deja ver una radicalidad que choca con el reciente relato atemperado.
Parece poco probable que funcionen, pero la alianza de izquierdas y la extrema derecha evidencian las fuertes fricciones que tiene Élisabeth Borne con la oposición.
El Ejecutivo de Macron, sin mayoría absoluta en el Parlamento, podría sufrir una moción de censura si aprueba por la vía rápida el plan de Presupuestos del Gobierno para 2023.