Esta vez todo es menos visceral que en julio: el republicano no está herido, no hay muertos ni sangre ni imágenes del ataque. Pero el magnicidio fracasado sepulta las corrientes de la disputa de estos días y supone una normalización de la violencia.
Ryan Wesley Routh, de 58 años, había sido procesado hace más de 20 años por posesión de una ametralladora, era muy activo en redes sociales y amagaba con enrolarse contra las tropas de Rusia.
"Mi ira se dirige contra los islamistas. Tienen que saber que no cesaremos en su persecución", asegura el canciller federal alemán, en la ciudad en la que fueron asesinadas tres personas.
La decisión llega para evitar ir a un juicio que podría haberles significado la pena capital en Guantánamo (Cuba), según han trasladado los fiscales este miércoles.
La primera prueba de fuego será la Convención Republicana, que ya dará pistas: o llamadas a la unidad o reproches a la "izquierda", o altura de miras o victimismo. Las bases ya están movilizadas con sus candidatos, ahora hay que ver los indecisos.
El Estado Islámico ha reivindicado el atentado terrorista en una sala de conciertos en la capital rusa que ha dejado el menos 133 muertos y decenas de heridos.
La imagen ha sido difundida por la agencia Amaq, el principal canal propagandístico de la organización, y en ella aparecen cuatro personas con media cara tapada, gorra y los ojos pixelados delante de una bandera del EI.