Son capaces de disparar hasta ocho cohetes antes de lanzar su carga explosiva principal, con la estrategia de destruir sistemas antiaéreos rusos y abrir paso a ataques más profundos.
El líder ruso ofrece a China un suministro terrestre "fiable" ante el bloqueo del estrecho de Ormuz por la guerra de Irán, mientras Pekín se afianza como el epicentro de la diplomacia mundial, tras la reciente visita de Donald Trump.
El presidente chino dice a su homólogo norteamericano que Putin "podría acabar arrepintiéndose de invadir" el país vecino, publica el 'Financial Times'. Es el mayor cuestionamiento público de Moscú hecho por Pekín hasta el momento.
El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Suecia, Michael Claesson, ha reconocido que las tropas occidentales deben "aprender rápidamente" a ejecutar operaciones con drones.