Alarma entre los pasajeros de un crucero al pedirles apagar las luces y cerrar las cortinas: una gran amenaza estaba cerca
El esperado viaje suponía el estreno de un supercrucero, pero la experiencia se volvió complicada en un momento muy concreto.

Los adinerados pasajeros que esperaban disfrutar del primer viaje del crucero de superlujo 'Queen Anne', de Cunard Cruise Line, tuvieron algo más que un imprevisto dentro de la larguísima travesía que supuso su estreno.
El aviso de seguridad llegó cuando el barco superaba aguas transitadas por piratas, las que rodean Malasia, Indonesia y Filipinas. A modo de previsión, la tripulación lanzó un mensaje por la megafonía para anunciar la implementación de severas medidas de seguridad.
El vídeo del momento se ha compartido en TikTok, donde ya es todo un viral de la red social. En ese instante, se avisa a los pasajeros del Queen Anne que apagaran las luces de sus camarotes, cerraran las cortinas y puertas y evitaran estar en cubiertas abiertas o cerca de ventanas exteriores.
El capitán del barco, Inger Klein, hizo el anuncio, añadiendo que mientras se atravesasen las aguas 'peligrosas' operarían "en un estado de alerta elevado ". En esas circunstancias, la terraza exterior se cerró entre las 21:00 y las 5:00 del 14 al 15 de marzo. "Ninguno de los pasajeros tendrá permitido el acceso durante este tiempo", se escuchaba.
Para garantizar la navegación nocturna segura del barco, se redujo la iluminación exterior, mientras que se colocaron mangueras contra incendios en la cubierta exterior para prevenir posibles ataques.
Esas aguas entre los tres países asiáticos han sido definidas por el Centro Internacional de Lucha contra el Terrorismo como "un foco de delincuencia, piratería y terrorismo". Allí se registró un último caso de secuestro en 2020.
Pese al susto, el capitán del Queen Anne intentó tranquilizar a los pasajeros, argumentando que ""la seguridad del barco, de todos los pasajeros y de la tripulación es mi máxima prioridad".
"Les aseguro que se han planificado meticulosamente medidas para prevenir cualquier incidente improbable y la probabilidad de que algo así ocurra en un barco tan grande como el Queen Anne es absolutamente mínima ", añadió el capitán Klein.