Las cinco conclusiones de la sentencia a Rubiales: da "plena credibilidad" a Jenni Hermoso y considera probada la agresión sexual
El juez José Manuel Fernández-Prieto ha concluido que el beso que el expresidente de la RFEF dio a la deportista fue sin consentimiento. Le ha condenado por agresión sexual a pagar una multa 10.800 euros y una indemnización de 3.000 euros por daños morales a la jugadora.

Una condena contra Luis Rubiales que supone, con muchas aristas, un antes y un después. La sentencia que José Manuel Fernández-Prieto ha dado a conocer este jueves ha dejado al menos cinco conclusiones sobre el caso que estaba investigando, el beso sin consentimiento que el expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, dio a la futbolista Jennifer Hermoso.
El magistrado ha tomado postura y ha concluido que el acto del exmandatario del fútbol español fue sorpresivo y sin consentimiento. Da "plena credibilidad" a la deportista y ha aludido a la "connotación sexual" de la actuación.
El juez ha condenado a Rubiales por agresión sexual. El expresidente de la RFEF ha sido multado con 10.800 euros. Por otra parte, abonará una indemnización a Jenni Hermoso de 3.000 euros por daños morales.
El magistrado José Manuel Fernández-Prieto ha dejado varias lecturas en la sentencia, pero una de ellas es que ha hecho caso omiso. El juez asegura que la agresión sexual siempre es "reprochable", pero cree que este caso es de "menor intensidad", porque no hay ni intimidación ni violencia.
"Plena credibilidad"
La primera conclusión es que la justicia respalda la versión de Jenni Hermoso y rechaza lo expuesto por Luis Rubiales. Da "plena credibilidad" a lo que contó la futbolista en el juicio y explica que no consta razón o motivo de que mintiera o quisiera perjudicar al expresidente federativo.
Afirma la sentencia que dar un beso en la boca a una mujer tiene "una clara connotación sexual y no es la forma normal de saludar". Jenni Hermoso dejó claro que ella no saluda así, pero es que Rubiales, "con sus propios actos", también reveló que él no suele dar besos en la boca para saludar, dice el juez.
Jenni fue "concluyente"
El juez explica que durante la entrega de medallas, sólo Jenni Hermoso recibió un beso en los labios; al resto las abrazó y las besó en las mejillas, apunta el magistrado, que no cree que ese "cambio de trato" se debiese a que la jugadora falló un penalti en la final del Mundial en Sídney (Australia), el 20 de agosto de 2020, como dijo Rubiales en el juicio, pues eso fue "una mera anécdota" del "éxito deportivo" conseguido.
El juez señala que Jenni fue "concluyente" al afirmar que no consintió el beso. Su "disgusto", expresado a sus compañeras de vestuario aquella noche, ha quedado "plasmado" en el juicio a través de una "contundente prueba de cargo" que no se ha visto desvirtuada por el informe pericial presentado por Rubiales.
Una prueba de lectura de labios "insuficiente"
El magistrado ve "insuficiente" la prueba de lectura de labios con la que Rubiales trató de acreditar que preguntó a Jenni Hermoso si podía darle "un besito", y no le genera "duda alguna" sobre la existencia del "pretendido consentimiento" que adujo el expresidente federativo.
Respecto al vídeo que analizaron los peritos, no se acredita "nada" en relación al consentimiento de Jenni Hermoso, que estaba a espaldas a la cámara; Rubiales cayó en la "contradicción" de decir primero que preguntó por un "piquito" y después por un "besito"; y, en cualquier caso, aunque la jugadora le hubiese dado su consentimiento, "no se explica" por qué le dio el beso en la boca.
No se prevaleció de su condición de superioridad
Frente a las dudas plasmadas por las defensas, el juez es claro al afirmar que la ausencia de consentimiento acreditada "no se ve empañada" por la alegría que mostró Jenni Hermoso en los momentos posteriores al beso, debido al "éxito deportivo conseguido que quiere celebrar a toda costa".
Y en este punto recuerda que "la agresión sexual" que sufrió "tiene la intensidad que tiene y carece de virtualidad para anular" esa alegría.
En contra de lo que defendieron la Fiscalía y las acusaciones, el juez concluye que Rubiales no se prevaleció de su condición "ni de una relación de superioridad con respecto a la víctima, para su comisión".
Rubiales recurrirá la condena
El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales recurrirá la condena impuesta por la Audiencia Nacional de 18 meses de multa con cuota de 20 euros al día, unos 10.800 euros, por un delito de agresión sexual por el beso no consentido a la futbolista Jennifer Hermoso.
Fuentes del entorno de Rubiales han confirmado a Europa Press que su abogada, la penalista Olga Tubau, recurrirá ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional y que el expresidente tiene planeado "seguir peleando".
"Un acto reprochable"
Para el juez, el beso fue "un acto reprochable" de Rubiales "dentro de la euforia" de un "éxito sin precedentes en el fútbol femenino", que debe ser sancionado con una multa, prevista por el legislador para "agresiones de menor entidad" que, si no es de aplicación a este caso, "difícilmente lo sería nunca y se revelaría como una disposición superflua".
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha reaccionado a la sentencia y justifica que "cuando no hay consentimiento hay agresión y eso es lo que certifica el juez en esta sentencia".
"Con independencia de que se recurra por parte de la Fiscalía, la palabra de la víctima se respeta, tal como marca la ley, y no debe cuestionarse", ha indicado la ministra en un mensaje en X.
"Lo cierto es que la aplicación de la ley española, de la ley de libertad sexual, permite decir con contundencia que las mujeres no se cuestionan, que las víctimas y la palabra de la víctima tiene que ser entendida, tiene que ser respetada, tiene que ser escuchada", ha asegurado para añadir que el consentimiento está "en el centro de una relación".