La batalla no se detiene, mientras las esperanzas de nuevos contactos entre Trump y Putin en suelo europeo se diluyen. Queda la invasión y la guerra, por ahora.
Pese al revés, el presidente de EEUU asegura que notificará públicamente nuevos avances "en los próximos dos días" ya que, dice, "están sucediendo muchas cosas" en el frente diplomático.
El encuentro había surgido de la reciente conversación telefónica entre ambos líderes. Zelenski había mostrado sus dudas sobre lo que pudieran acordar EEUU y Rusia en territorio del gran socio de Putin en la UE.
El líder húngaro será el anfitrión de la próxima reunión cara a cara entre Donald Trump y Vladimir Putin. Y que se celebre en Hungría escama al presidente ucraniano, que asegura habérselo transmitido al propio Trump.
El exalto representante de la UE participó en el foro internacional World in Progress (WIP), en Barcelona de Prisa, donde argumentó que el presidente estadounidense y el ruso tienen ya un acuerdo que pretenden que Zelenski acepte.
Lejísimos del enfrentamiento del 28 de febrero, ambos líderes muestran mayor sintonía en el camino hacia el final de la guerra. Trump insiste en su papel de "presidente mediador" y en "confiar" en Putin.
El presidente de EEUU se vuelve proteccionista, pese al ansia de Zelenski: "También los necesitamos para nosotros. No podemos agotarlos para nuestro país. Así que, ya sabes, son muy importantes", sostiene antes de verse con el ruso en Hungría.
El medio 'Axios' ha adelantado la información antes de la confirmación de la Casa Blanca. Esta llamada se produce tras amenazas y avisos de "nueva escalada" en el conflicto en suelo, cuando se cumplen tres años y medio de su inicio.
La primera dama ha hecho público el pacto con Putin y su equipo para el regreso de ocho niños ucranianos a casa. El acuerdo es histórico y el modo de comunicarlo, también.
El mandatario ruso saca de nuevo la amenaza nuclear, justo cuando la Comunidad Política Europea compromete más apoyo a Kiev. También elogia a Trump por el impulso al proceso de paz, pero le advierte ante el envío de Tomahawks.
Las violaciones del espacio aéreo en el este o el misterio de los drones que han cerrado aeropuertos en Dinamarca y Noruega acrecientan la angustia. Rusia se desmarca, mientras la OTAN y la CE se debaten entre las palabras y las acciones.