Budanov era hasta ahora el jefe de la Inteligencia militar en Ucrania y su nombre había sonado incluso para dirigir el Ministerio de Defensa. Ha sido una figura clave en el intercambio de prisioneros y está más que señalado por Moscú.
Zelenski ha negado las acusaciones calificándolas de "invención total". Además, en la tarde de este lunes, Trump ha mantenido una llamada "positiva" con el presidente ruso.
"Actualmente, todo marcha bien, pero requiere un esfuerzo constante para movilizar fondos y ajustar muchos pequeños parámetros que garanticen la continuidad".
El acuerdo, cerrado estos últimos días en Miami, ya ha sido enviado a Rusia. Deja en el aire posibles renuncias territoriales mediante la "congelación" de la actual línea del frente y otras opciones, asumiendo que Ucrania tendrá que hacer importantes concesiones para acabar la guerra.
EEUU, que negocia un posible acuerdo de paz con Ucrania estos días en suelo alemán, asegura que la oferta no va a estar ahí "para siempre" y evidentemente marca una serie de condiciones.
El ejército ucraniano da un golpe sobre la mesa en la guerra contra Rusia, y destruye un arma de mediano alcance capaz de derribar helicópteros, drones o misiles.
Un estudio de la BBC y el medio ruso independiente Mediazona destacan la precariedad y la urgencia en la movilización de voluntarios con los que completar el frente ruso en Ucrania.