Washington avisa de que la amenaza de un ataque terrorista por parte del Estado Islámico a las puertas del aeropuerto de Kabul es "real, grave y persistente".
Casi 2.000 menores yazidíes que han regresado con sus familias tras vivir bajo el cautiverio, la tortura y la violencia sexual a la que les sometió el grupo armado autodenominado Estado Islámico sufren ahora una crisis de salud sin precedentes.
El combatiente de origen egipcio se escondía en una vivienda de Almería con otras dos personas, que también fueron arrestadas. Aprovechaban el confinamiento y el uso de mascarillas para permanecer ocultos y pasar desapercibidos.
El ministerio desaconseja viajar a los campamentos ante una "información fiable" que apunta a una filial del Estado Islámico que ha matado a 100 personas este mes