Abierto el agitado debate sobre el gesto que algunos padres españoles permiten hacer a sus hijos en los supermercados
"A veces no queda otra opción".

Se lo atribuímos a los niños, pero también hay adultos que lo hacen: no poder reprimir la tentación y abrir un paquete de galletas o tomarnos un zumo en el supermercado, antes de pasar por caja.
En estos días, un medio húngaro, bama.hu, ha reabierto el debate sobre lo adecuado de que los padres claudiquen ante el berrinche de sus hijos y les permitan consumir los productos aún dentro del súper.
Muchos padres, no encuentran cuál es el problema pues creen que a veces no queda otra opción." Por supuesto, siempre muestro el embalaje en la caja y pago el producto. Para mí, esta es una solución práctica que no perjudica a nadie", dijo un padre entrevistado.
Muchos clientes consideran que es importante que los niños entiendan que no recibirán todo inmediatamente, que lo que no está pagado no es de su propiedad y el niño no morirá de hambre y sed. Además, si esos niños tienen una reacción alérgica o se atragantan o tienen cualquier tipo de accidente, el supermercado se vería envuelto en un problama.