El episodio del primer ministro británico perdiendo los papeles, hablado de Peppa Pig y haciendo ruido de coches no es una anécdota, sino un síntoma de sus bandazos.
"Es mi tipo de lugar, me encanta", dice sobre el parque de atracciones de los dibujos, entre citas a Lenin, ironías contra los ecologistas e imitaciones de ruidos de coches.