El concepto, a medio camino entre la asistencia emocional y el acompañamiento social, ha cobrado relevancia como reflejo de una necesidad cada vez más urgente en la sociedad japonesa.
Más de 40 ciudades se movilizan en la primera manifestación de carácter estatal que ha sido convocada contra el principal problema a nivel nacional, según el barómetro de Centro de Investigaciones Sociológicas.