Un nuevo estudio apunta la causa principal de las quemaduras solares
El hallazgo abre nuevas vías de investigación para la prevención y tratamiento de diversas enfermedades.

Hasta ahora se creía que nos quemamos cuando nos exponemos mucho tiempo al sol porque se daña nuestro ADN y esto hace que se produzca inflamación de nuestra piel y muerte de las células. Pero resulta que un nuevo estudio, realizado con ratones y células humanas, por investigadores de la Universidad de Copenhague y de la Universidad Tecnológica de Nanyang (Singapur), ha concluido que la muerte celular podría deberse a daño en el ARN, antes que en el ADN. Pero, ¿cuál es la diferencia y por qué puede resultan relevante este hallazgo?
La respuesta, según estos investigadores, es que el hecho de que sea el ARN el primer afectado puede tener varias implicaciones. Como señala la investigadora Anna Constance Vind, del Departamento de Medicina Celular y Molecular de este centro: “El daño al ADN es grave porque las mutaciones se transmiten a la descendencia de las células, mientras que el daño al ARN ocurre todo el tiempo y no causa mutaciones permanentes”. Así que los daños al ARN son los que provocan la muerte celular y la reacción corporal que identificamos con las quemaduras.
El hecho de comprender esto, cómo se desarrollan los eventos y quiénes participan cuando se produce una quemadura, abre nuevas vías de investigación sobre estas quemaduras, sobre su prevención y su tratamiento, así como puede tener implicaciones en hallazgos relacionados con enfermedades relacionadas, por ejemplo, con los problemas en la piel.
Según explica Franklin Zhong, profesor adjunto de la Universidad de Nanyang y coautor del estudio: “Muchas enfermedades inflamatorias de la piel empeoran con la exposición al sol. Por lo tanto, comprender cómo responde nuestra piel a nivel celular al daño de los rayos UV abre la puerta a tratamientos innovadores para ciertas afecciones crónicas de la piel”.
Recordemos que tanto ADN como ARN se encuentran en todas las células vivas y son ácidos nucleicos, pero el ADN está formado por dos cadenas que se enrollan en espiral (todos hemos visto esta imagen), mientras que el ARN solo tiene una cadena. Además, el primero es más estable, mientras el segundo, más inestable, puede cumplir funciones como las del ARN mensajero, o ARNm, de transportar información que es esencial para el ADN.