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24 horas para un "volantazo": así se gestó el giro del PP respecto al decreto ómnibus

24 horas para un "volantazo": así se gestó el giro del PP respecto al decreto ómnibus

El PP se movía el martes entre el no y la abstención, hasta que finalmente el miércoles anunciaron, rehenes de sus declaraciones, que votarían a favor.

El líder del Partido Popular Alberto Nuñez Feijóo (c) con su equipo, este martes.EFE/David Mudarra /PP

Del no absoluto, inapelable, a un sí en apenas 24 horas. Este miércoles, el PP protagonizó un giro inaudito en su argumentario respecto al decreto ómnibus. “Demasiado volantazo”, aseguraban este miércoles por la tarde desde algunos sectores del partido. Después de una semana de arremetidas contra el Gobierno por, entre otras cosas, introducir la restitución de la propiedad de un edificio en París al PNV entre muchas otras medidas del escudo social, el PP anunció, en el cuarto mensaje de un hilo en X, que apoyaría el nuevo articulado. Un texto que mantiene lo del palacete. Así fueron las últimas horas de un movimiento que ha extrañado tanto fuera como dentro de las filas del PP.

Martes 28, por la tarde

La dirección nacional del Partido Popular se mueve entre el no y la abstención. Mientras de cara al público y ante los medios Génova vendía una reciente encuesta que destacaba que la inmensa mayoría de los votantes aplaudían el no al decreto ómnibus, en privado la dirección se iba decantando por la abstención.

Miércoles 29, por la mañana

En el Partido Popular comienzan a avanzar lo que terminaría siendo un giro de raíz. Los portavoces autorizados que atienden a los medios de comunicación ya no se atreven a desvelar el sentido del voto, aunque persisten en su crítica a Pedro Sánchez por venderse, dicen, al “chantaje” de Junts. Pero algo ha cambiado ya. “La decisión no está tomada”, repiten respecto a si mantendrán su voto contrario.

En Génova, el líder del partido, Alberto Núñez Feijóo, defiende que no pueden esperar mucho más en anunciar su decisión. Está preocupado porque tanta demora puede “quemarles”. Esta vez, no existe la opción de esperar a la convalidación en el Congreso para que se conozca su decisión. En la primera votación, nadie sabía si el Gobierno sacaría adelante o no la propuesta. Esta vez, se sabe que ganará.

Los barones más relevantes del PP (Andalucía, Madrid o Castilla y León) ya no piensan ni en la abstención. Trasladan a Feijóo y a su entorno que votar en contra de las pensiones es una decisión que les perseguirá en el futuro. “Es darle una baza a Sánchez para golpearnos”, asegura uno de ellos. Algunos de estos líderes regionales ya defendían la abstención incluso con el primer decreto ómnibus. “Ahora no estaríamos así, con todo el mundo hablando del giro del PP. Tuvimos una pequeña victoria, pero ahora esto nos persigue”, comentan fuentes de la formación a El HuffPost.

En el Comité de Dirección la discusión es cruda. No hay consenso. En la cúpula algunos reconocen que no saben lo que pasará a media mañana y sugieren, más adelante rehenes de sus propias declaraciones, que en ningún caso se decantarán por el sí.

Feijóo no puede esperar más y toma una determinación. Votarán sí. Eso sí, deciden que nadie va a comparecer para anunciarlo. Quieren evitar a toda costa una rueda de prensa en la que enfrentarse al interrogatorio de los medios. Es el momento en el que deciden que se comunicará a través de redes sociales, una decisión que causa estupor por las formas y el fondo en muchos sectores del partido. Cuando publican el tuit, en algunas estructuras territoriales aún tienen operativa la campaña de recogida de firmas.

Miércoles 29, por la tarde

Antes de lanzarse al argumentario hacia fuera, el equipo de Feijóo utiliza estas horas para explicar a la interna su decisión. Nadie hablará en público hasta que haya una postura común. A Génova llegan quejas de varios cuadros del partido, que expresan su temor a que Vox salga fortalecido.

Al mismo tiempo, envían órdenes a los territorios para que finalicen la campaña de recogida de firmas. Así lo anuncia, por ejemplo, el PP de Madrid: “Queridos compañeros. Tras el anuncio de nuestro partido de votar a favor del decreto, paramos la campaña. Así que estos días no es necesario que mantengáis las mesas que habíais programado”.

Entrada la noche, Feijóo logra que sus barones apoyen el giro. “Ha acertado”, dicen después de trasladar su aval a Génova. Eso sí, en público nadie dice nada. Antes, el partido envía a los medios la convocatoria para la presentación del Plan de Vivienda. El objetivo, desviar todo lo posible el foco.

Jueves 30, por la mañana

Comienza la operación desviar el foco, pero sin éxito. Feijóo presenta el Plan Vivienda del Partido Popular aunque la atención recae sobre sus explicaciones posteriores acerca del giro. 24 horas después de anunciar que votarían a favor del decreto, el líder del PP explica que no piensan regalar al PSOE el titular que querían. “El señor Sánchez esperaba y deseaba que hiciésemos exactamente lo contrario de lo que vamos a hacer y, en consecuencia, también votaremos para no hacerle el juego a su demagogia”, argumenta.

Durante su intervención, además de arremeter contra el Gobierno, Feijóo lanza dardos a Vox. El temor de alguno de sus barones no era infundado. Desde que conocieron la nueva posición del PP, los de Santiago Abascal no tardaron en aprovechar el asunto. “El PP va a votar sí a pagar los impuestos de los españoles el alquiler de los okupas; sí a regalar un palacete, patrimonio de todos los españoles, al PNV; sí a apuntalar a Sánchez y a sus socios. Vox seguirá ejerciendo una oposición absoluta al Gobierno de la ruina, la corrupción y la mentira”, venden este jueves en redes sociales.

El partido de ultraderecha ha cooptado además el principal argumento que los de Feijóo utilizaron para excusar su negativa al ómnibus, la restitución al PNV del palacete en París. El líder de Vox envía cartas al PNV, al Gobierno y al Instituto Cervantes para “recuperar inmediatamente” el edificio “o emprenderá acciones judiciales contra ellos”. En respuesta, Feijóo les contesta que no piensa “aceptar lecciones, chantajes ni presiones de quien apoyó la reforma de las pensiones de Sánchez en 2023, de quien dio vía libre a Sánchez para mangonear con los fondos europeos sin control alguno y de quien a menudo parece que tiene más interés en sustituir al PP que al PSOE”.