Las agresiones se han acentuado con el conflicto en Gaza: los atacantes están crecidos, tienen menos vigilancia y no hay consecuencia alguna. En el día de Navidad, mandaron al hospital a una bebé de apenas ocho meses.
Gaza, Cisjordania y el este de Jerusalén celebran las primeras fiestas en alto el fuego, tras dos años de horror. Sigue habiendo muerte y destrucción y ocupación, pero la esperanza sepultada brilla algo más. La resiliencia, que parece inagotable.
La iniciativa, impulsada por un partido de extrema derecha, avanza con la ayuda de los socios de Netanyahu. Su partido, el Likud, se trata de desmarcar para que no le eche la bronca Trump. EEUU insiste en que "podría ser contraproducente".
En el primer semestre del año, se han producido 757 ataques de ocupantes, que provocaron víctimas o daños materiales, lo que supone un 13% más que el número de ataques documentados en el mismo período de 2024.
El mayor de los territorios palestinos vive sumido en una caótica espiral de operaciones de las IDF, ataques de colonos y cambios normativos. No es Gaza, pero está "gazificada". Los socios ultras de Netanyahu aún quieren más.
El presidente de EEUU ha presentado una propuesta más armada, más meditada y con más apoyos, pero sigue priorizando el interés de Israel, no da voz a los palestinos y es extremadamente frágil. Tampoco hay justicia ni reparación. Hamás parece inclinarse al sí, pero no ha terminado el plazo.
Los ministros ultras de Israel han avisado de que quieren quedarse con el 82% del mayor territorio palestino como respuesta a la oleada de reconocimientos del Estado de Palestina. El primer ministro comparece hoy en la Asamblea de la ONU.
Una investigación indepenciente concluye que las políticas de tierra y vivienda adoptadas por las autoridades israelíes impiden la creación de un Estado palestino, hoy por hoy.
Hace un año, la Asamblea General reclamó de forma aplastante el "fin de la presencia ilegal" de Tel Aviv en Cisjordania, Gaza y el este de Jerusalén. La realidad es la multiplicación de los asentamientos y invasión terrestre. Un suma y sigue.
El ministro de Asuntos Estratégicos, ha amenazado con la anexión de territorios de la zona si Reino Unido y Francia, entre otros países, reconocen al Estado palestino.
No sólo planea la ocupación de un territorio reconocido mundialmente como palestino, sino que quiere echar a su población, en consonancia con el plan de hacer una Riviera que defiende Trump. Eso supone violar el derecho internacional.
"Lo golpearon y presenta heridas en la cabeza y el estómago. Los soldados irrumpieron en la ambulancia que había llamado y se lo llevaron. No hay rastro de él desde entonces", dice el otro director, el israelí Yuval Abraham.
La última gran ofensiva de Netanyahu, larga ya de ocho semanas, refleja un "nuevo patrón creciente y alarmante" de violaciones del derecho internacional, denuncia la ONU. En el norte, 44.000 personas han sido desplazadas y van 90 asesinados.
'The Educational Bookshop' es el corazón cultural del este ocupado, donde se hacen presentaciones de libros o se dan clases de árabe. Diplomáticos occidentales han arropado a los libreros ante la justicia.
El norteamericano abre la Casa Blanca a su aliado israelí, primer invitado tras volver al cargo. Se espera cercanía con su "eterno amigo" respecto a la ocupación, pero también presiones para que no rompa la tregua de Gaza y pueda acercarse a Arabia.