El presidente de EEUU había prometido en verano que no tocaría el edificio para acometer el nuevo proyecto, pero la demolición parcial ya ha comenzado.
En los últimos meses han aparecido también publicaciones pagadas en Facebook ofreciendo trabajo como conductor de excavadora para la franja, una especie de externalización de la operación.
Muchos palestinos construyen sin permisos, que les son raramente otorgados en el área C de Cisjordania, que según los Acuerdos de Oslo está bajo control de Israel.
Reclaman por primera vez unos 30.000 euros por la confiscación y demolición de placas solares y módulos para escuelas destinados a una comunidad beduina.