Carlos III fue el primer monarca británico en realizar una visita de Estado a la Santa Sede, lo que marcó un acercamiento inédito entre la Iglesia Católica y la Anglicana.
El año de los Windsor ha estado marcado por los cánceres de Carlos III y Kate Middleton, pero ese no ha sido el único problema al que se ha enfrentado la corona.
La reina y el heredero son las caras visibles de la monarquía durante las bajas de Carlos III y Kate Middleton, ambos recibiendo tratamiento contra el cáncer.
La consorte asume el peso de la institución mientras que Guillermo se prepara para afrontar su etapa más importante como heredero mientras Kate Midleton se recupera.