El mercado de la naranja se desborda de manera inesperada
Las constantes lluvias en España durante las últimas tres semanas han ocasionado un gran problema que parece que se notará en la oferta.

Nunca llueve al gusto de todos, y nunca mejor dicho. Esta frase lapidaria adquiere una mayor valor en estos momentos, tras más de tres semanas en las que España ha estado sumida en una perpetua lluvia que, pese a las buenas noticias, como el fin de la sequía y o el llenado de los embalses y pantanos, también ha traído consigo algunas malas noticias.
Una de ellas han sido los desperfectos provocados por las fuertes lluvias, que en muchas zonas del país, y como consecuencia de la cantidad de agua que ha caído, han dejado muchos domicilios anegados, importantes pérdidas económicas, un sinfín de daños materiales y la más importante, la muerte de cuatro personas.
Sin embargo, también hay consecuencias negativas para el campo. Y es que, aunque el agua es vital para cualquier tipo de cultivo, no es nada positivo que ese agua llegue de una manera tan abundante y en tan poco tiempo. Uno de los frutos que ha experimentado un mayor perjuicio ante esta situación son los cítricos, en Andalucía, Comunidad Valenciana y Murcia.
Esto ha provocado que la calidad de las mandarinas no sea la mejor, tanto para las mandarinas tardías como para otro tipo de naranjas. Según recoge el portal especializado Freshplaza, la situación está siendo especialmente complicada para algunos propietarios como Manuel Baides, gerente del grupo Fruta de Autor.
Según explica, "con tantos días seguidos de lluvia apenas hemos podido recolectar fruta y no podemos cubrir todos los pedidos, solo podemos funcionar con servicios mínimo. Estamos siendo capaces de abastecer un 20% de lo que teníamos programado", aunque señala que "la cosecha de naranja se está retrasando bastante".
En este sentido y ante el problema actual, Baides asegura que es muy probable que algunas variedades como la naranja Lane Late o Salustina experimenten un descenso mayor de la calidad por el exceso de humedad.
Pese a todo, señala que "cuando terminen las lluvias, habrá que ver cómo evoluciona la calidad de la fruta en las cámaras, antes de realizar envíos, con tal de evitar sorpresas", y asegura que de momento "no podemos entrar a los campos a hacer tratamientos proque muchos están anegados".
Y sobre todo, apuntan a un problema mayor: la falta de existencia para cubrir la demanda actual. Y es que, hasta hace unas semanas, antes del tren de borrascas que ha golpeado a España durante todo marzo, la situación de la naranja española era inmejorable, con una cantidad de oferta acorde a la demanda, algo que ahora ha cambiado por completo.