Lanzan el mensaje más directo a los supercazas rusos y chinos con "el avión más letal jamás construido"
El nuevo avión de EEUU podría estar adaptado específicamente a las amenazas en el Indo-Pacífico.

Donald Trump anunció a principios de marzo el desarrollo del F-47, un nuevo avión de combate que, según el presidente estadounidense, será "el más letal jamás construido". Este avance, que se enmarca dentro del programa de Dominio Aéreo de Próxima Generación (NGAD) de EEUU, marca un punto clave en la evolución de la aviación militar.
El anuncio llega en un contexto de creciente competencia global en el ámbito de los aviones de combate de última generación. Si bien existen varios modelos de cazas de quinta generación como el F-22 de EEUU, el Su-57 de Rusia y el J-20 de China, todavía no hay aviones de sexta generación operando en el mundo.
El F-47 de Estados Unidos se perfila como el primer avión de combate tripulado de esta nueva era. La principal diferencia radica en su sigilo avanzado, alcance extendido y la integración de tecnologías como drones y inteligencia artificial.
A pesar de los desafíos financieros que llevaron a la Fuerza Aérea a pausar el desarrollo de este programa en mayo de 2024, el presidente Trump anunció que el F-47 estaría volando durante su mandato.
Boeing, el gigante aeroespacial estadounidense, será la encargada de fabricar el avión después de una rigurosa competencia con otras compañías del sector. Trump reveló que un prototipo del F-47 ha estado volando en secreto durante los últimos cinco años.
Trabajo conjunto con drones
Este caza no solo se presenta como una mejora en términos de sigilo y maniobrabilidad, sino también como una plataforma diseñada para trabajar en conjunto con drones, ampliando su alcance y eficacia en combate.
"El F-47 volará con drones, tantos como quieras", destacó Trump, refiriéndose a una de las innovaciones más llamativas del avión. Esta capacidad para operar junto a drones podría redefinir la forma en que se libran los conflictos aéreos, integrando sistemas autónomos con tripulaciones humanas.
Por otro lado, la competencia de China en este campo no es menos impresionante. Recientemente, han surgido imágenes de un caza de sexta generación chino, el J-36, que parece estar diseñado para ser altamente sigiloso y operar con un tamaño considerable.
Aunque los detalles son escasos, expertos como Jacob Parakilas, miembro del grupo de investigación RAND, destacan a Newsweek que el J-36 podría estar adaptado específicamente a las amenazas en el Indo-Pacífico, con un enfoque en atacar objetivos a larga distancia.
El desarrollo de ambos aviones, el F-47 estadounidense y el J-36 chino, refleja la creciente competencia tecnológica entre las dos potencias. William Freer, experto en seguridad nacional, señala que esta carrera armamentista no solo impulsa la innovación, sino que también coloca a EEUU y China en una posición clave en la guerra de próxima generación, marcada por la integración de drones, inteligencia artificial y una evolución constante de las aeronaves militares.