La inteligencia alemana lanza una dura advertencia a la OTAN: "El Kremlin está sentando las bases"
Según los documentos citados, Rusia considera cada vez más a Occidente como un "enemigo sistémico" y está reconstruyendo su capacidad militar con miras a una confrontación a largo plazo.

Los funcionarios de seguridad alemanes creen que el Kremlin está sentando las bases para una posible guerra convencional a gran escala con la OTAN para finales de la década, según múltiples informes citados por los periódicos europeos Pravda y Bild.
La advertencia proviene de una evaluación conjunta del Servicio Federal de Inteligencia alemán (BND) y la Bundeswehr. Según los documentos citados, Rusia considera cada vez más a Occidente como un "enemigo sistémico" y está reconstruyendo su capacidad militar con miras a una confrontación a largo plazo.
Aunque tres cuartas partes de las fuerzas terrestres rusas estacionadas cerca del Báltico se han desplegado en Ucrania, las autoridades alemanas afirman que la armada y la fuerza aérea rusas se mantienen en alta disponibilidad. La BND advierte que, una vez concluida la guerra en Ucrania, dichas unidades podrían ser rápidamente redesplegadas para amenazar el flanco oriental de la OTAN.
Los medios de comunicación alemanes Süddeutsche Zeitung, WDR y NDR también citan el informe, señalando que el presidente ruso, Vladímir Putin, parece decidido a poner a prueba las garantías del Artículo 5 de la OTAN. La cláusula de defensa mutua de la alianza obliga a los Estados miembros a ayudarse mutuamente en caso de ataque. La evaluación sugiere que Putin podría intentar cuestionar la seriedad con la que se cumpliría dicho compromiso.
A pesar de las graves pérdidas y las sanciones internacionales, Rusia ha acelerado su producción militar. El BND y la Bundeswehr creen que la economía de guerra rusa genera más producción de la necesaria únicamente para las operaciones en Ucrania. El gasto militar se ha disparado hasta alcanzar unos 120.000 millones de euros en 2025, equivalente a más del 6 % del PIB, casi cuadruplicando su presupuesto de defensa de 2021.
La expansión no es solo económica. Para 2026, Rusia pretende aumentar sus fuerzas armadas hasta los 1,5 millones de efectivos. También se prevé que el número de efectivos y las reservas de equipo cerca de las fronteras de la OTAN aumenten entre un 30 % y un 50 % en comparación con los niveles de 2022, según el análisis alemán.
Aunque las autoridades alemanas advierten que Rusia aún no es capaz de librar una guerra a gran escala contra la OTAN en el corto plazo, el Departamento de Seguridad del Estado de Lituania (VSD) agregó que una acción militar rusa limitada contra uno o más estados de la OTAN está dentro del ámbito de lo posible.
El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, reiteró recientemente las líneas rojas de la alianza, prometiendo una “respuesta devastadora” a cualquier ataque ruso contra países miembros como Polonia.
