El jefe espía de Ucrania pronostica un alto fuego antes de lo esperado
"Cuánto durará y cuán eficaz será es otra cuestión. Pero creo que se producirá. La mayoría de las condiciones necesarias para ello ya están dadas", dice Budanov.

Kyrylo Budanov, jefe de Inteligencia de Defensa de Ucrania (DIU), ha expresado su creencia de que un alto el fuego en las líneas del frente podría alcanzarse a finales de 2025. Unas palabras importantes en el momento en el que han comenzado las negociaciones para un armisticio, pero sólo entre Estados Unidos y Rusia, sin participación directa del país invadido, Kiev, y sin que se invite a Europa, continente en el que se enclava Ucrania.
Budanov ha dado una entrevista en Youtube al destacado periodista azerbaiyano Eynulla Fatullayev, en la que es claro. "¿Me está pidiendo mi opinión personal? Creo que sí. Es una situación paradójica: a pesar de que las posiciones iniciales de ambos bandos son diametralmente opuestas, sigo creyendo que alcanzaremos un alto el fuego este año. Cuánto durará y cuán eficaz será es otra cuestión. Pero creo que se producirá. La mayoría de las condiciones necesarias para ello ya están dadas", dice.
Al discutir la posibilidad de desplegar fuerzas de paz, Budanov cuestionó su efectividad, afirmando que "no hay ningún país en el mundo donde el despliegue de fuerzas de paz haya funcionado realmente".
También señaló que Rusia no detendrá sus intentos de desestabilizar a Ucrania. "Ni los rusos ni nosotros podemos proponer algo radicalmente nuevo o de gran escala en este momento. Todo ha sido probado ya. Sí, habrá intentos [de desestabilizar a Ucrania], pero no es nada crítico: cada acción tiene una reacción opuesta", indica
A finales de 2024, Budanov ya dijo que su pronóstico para 2025 es "más optimista" que para 2024.
Las discusiones sobre un posible alto el fuego se intensificaron después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, que prometió un rápido fin de la guerra, regresara a la Casa Blanca para su segundo mandato presidencial.
La rápida diplomacia en Ucrania, que comenzó con una llamada telefónica de Trump con el presidente ruso Vladimir Putin hace una semana, ha desatado la alarma en Kiev y otras capitales europeas.
Temen que los dos líderes puedan llegar a un acuerdo rápido que ignore los intereses de seguridad de Europa, recompense a Moscú por su invasión y deje a Putin en libertad de amenazar a Ucrania u otros países en el futuro.