Vance Boelter, el único acusado de ambos asesinatos, se enfrenta a una pena de cadena perpetua por el asesinato de Melissa Hortman y su marido, además de intentarlo con otro senador en Minnesota.
El sospechoso, un hombre con vínculos con grupos evangélicos, ha dejado una lista de objetivos políticos y se ha hecho pasar por agente de policía antes de matar a la líder demócrata Melissa Hortman y a su marido.
El jugador de la NBA y de la selección de Puerto Rico mantiene el optimismo a pesar de los malos resultados del equipo: "No empezamos como queríamos, pero ayer jugamos mejor. Debemos mantenernos positivos, es lo único que podemos hacer. Todavía hay opciones, debemos tratar de ganar hoy y darnos esa oportunidad para el último partido".