Después de dos años sin ella, había ganas, muchas ganas, de celebrar nuestra fiesta de aniversario. Como añadido, se trataba de festejar nuestros diez años de existencia y el deseo de pasarlo bien era incontenible. Reencuentros, felicitaciones y risas fueron los protagonistas de la fiesta celebrada en la Real Fábrica de Tapices de Madrid en la que echamos de menos a muy pocos, porque no faltó casi nadie.