El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha confirmado el despido improcedente de un gestor de transporte al que su empresa intentó echar estando de baja médica.
El TSJ del País Vasco considera que las clases eran esporádicas y no demostraron simulación de enfermedad ni perjuicio para su recuperación, por lo que el despido disciplinario “no alcanzó la gravedad suficiente”.