No podrán consumirse ni ofrecerse aquellos alimentos que superen los cinco gramos de azúcares por porción y los que tengan altos contenidos en grasas o sal.
La industria está industria ampliando la oferta de a otros productos, con inversiones en nuevas vides y equipos para adaptarse al gusto de las nuevas generaciones.
No es cuestión de romper tradiciones, de no divertirse o de ir a contracorriente. Simplemente, quemar como quemamos en estas fiestas no es sostenible ni, en muchos casos, necesario. Hay muchos cambios que están en nuestra mano.