Casi todos los encuestados acaban diciendo que, incluso sin necesidad económica, seguirían haciendo algo parecido a trabajar. ¿Pasaría lo mismo en España?
Un lampista catalán cuenta cómo dejó un empleo fijo para hacerse autónomo, vivir de su oficio, las redes y una tienda online, ganando libertad pese a la incertidumbre.