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Una bloguera cautivada por el cine se mudó a Estados Unidos y ahora no volvería ni de viaje: estos son sus motivos

Una bloguera cautivada por el cine se mudó a Estados Unidos y ahora no volvería ni de viaje: estos son sus motivos

Y apuesta por ir a "lugares fascinantes en los que podemos gastar nuestro dinero".

Times Square en Nueva York.Getty Images

Los paseos por Central Park de cintas como Cuando Harry encontró a Sally o el Hotel Plaza en el que se refugiaba Macaulay Culkin en Solo en casa han hecho que muchos fantaseen con una visita a Nueva York llamados por el cine.

Es eso lo que llevó a la bloguera y periodista australiana Lee Tulloch a trasladarse a la ciudad estadounidense en 1985 "en una serie de estancias que duraron 10 años", tal y como ella misma relata en su columna en The Sidney Morning Herald

"Al igual que los jóvenes de todo el mundo, yo había sido colonizada por su cultura, desde las comedias con las que crecí hasta las viejas películas de Hollywood que veía por televisión cuando me escapaba a casa al mediodía después de la escuela", empieza relatando.

Además, Tulloch recuerda que también era muy aficionada a la literatura estadounidense y su cultura en general siguiendo a autores como Truman Capote o John Irving. Esto la llevó a ir durante varios años a fiestas dedicadas a iconos estadounidenses en Palladium. 

"La entrada era gratuita si tenías un aspecto interesante. A menudo te encontrabas codeándote con Warhol, Keith Haring o los B-52 entre la multitud", recuerda.

"Estaba Broadway, Harlem, SoHo, Greenwich Village: lugares grabados en nuestras mentes, incluso si nunca habíamos estado allí", explica la periodista en su columna, donde recuerda esa época con nostalgia. "La ciudad de Nueva York, en particular, era inteligente, sexy, atrevida y desafiante intelectual y creativamente", enfatiza.

Sin embargo, recuerda que el día antes de marcharse, el 11 de septiembre de 2001 tras los atentados, asistió a su última fiesta. "Para mí, el final de esta era fue la noche del 10 de septiembre de 2001, cuando las superestrellas de la ciudad se reunieron en un muelle del río Hudson para celebrar la última colección del diseñador Marc Jacobs. Las paredes del muelle estaban cubiertas de miles de flores de gardenia. Trump, Monica Lewinsky y Tina Brown se sentaron juntos, entre estrellas de cine como Hilary Swank, quien me entregó un frasco de perfume mientras salíamos", relata y señala al fatídico 11S: "Al día siguiente todo cambió".

Aunque asegura estar "con el corazón roto" desde que se tuvo que marchar en 2001, ha estado volviendo regularmente hasta antes de la pandemia en 2019, pero desde entonces no ha vuelto a visitar el país.

"Muchos de mis amigos ya no están allí. Algunos han muerto, otros se han mudado a México. Uno ha vendido todo y se va esta semana a Europa para no volver jamás. Y aunque consideraría visitarlos, sería solo para ver a mis amigos que tanto extraño, algunos de los cuales están en Los Ángeles, una ciudad que necesita apoyo en este momento", señala en referencia a los incendios que devastaron la zona a mediados de enero.

Sin embargo, aunque sigue reconociendo la influencia estadounidense, asegura que no volvería al país actualmente gobernado por Donald Trump y pone como ejemplo la caída de visitantes australianos: "Hemos estado bajo el yugo de Estados Unidos durante tanto tiempo que es difícil apartar la atención de él. Casi 640.000 australianos visitaron Estados Unidos en el último ejercicio económico, aunque esa cifra estuvo muy por debajo de los niveles anteriores a la pandemia". 

"Supongo que el presidente en ejercicio, la idea de convertirse en daño colateral en un tiroteo en un centro comercial y la caída del dólar australiano están dando ahora que pensar a más australianos", señala y apunta a alternativas como Canadá como "lugares fascinantes en los que podemos gastar nuestro dinero".