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Un país con pasado ruso quiere ayudar a Europa y el problema somos nosotros

Un país con pasado ruso quiere ayudar a Europa y el problema somos nosotros

destacó que el desarrollo de infraestructura submarina en el Mar Caspio se alinea con los intereses económicos de los estados costeros. 

Una planta de procesamiento de gas en la provincia de Lebap, Turkmenistán.Zhao Junchao/VCG via Getty Images

Turkmenistán ha expresado su disposición a trabajar estrechamente con sus socios europeos en el suministro de gas natural, ha afirmado el líder nacional del país, Gurbanguly Berdimuhamedow, en una entrevista con Euronews Trend.

“El sector energético tiene un gran potencial y existe un creciente interés mutuo en su desarrollo. Turkmenistán está dispuesto a cooperar estrechamente con sus socios europeos en el suministro de gas natural. Uno de los caminos para acciones específicas es la realización de la ruta Transcaspiana”, agregó Berdimuhamedow.

También destacó que el desarrollo de infraestructura submarina en el Mar Caspio se alinea con los intereses económicos de los estados costeros, garantizando un enfoque equilibrado que considere las necesidades de los productores de energía, los consumidores y los países de tránsito, ha explicado el medio Scenari Economici

El Mar Caspio es un paso casi obligado para el gas y el petróleo que quieren exportarse desde Asia Central. "Esto servirá como un factor clave para fortalecer la seguridad energética y la resiliencia en toda Eurasia”, enfatizó Berdimuhamedow.

El creciente volumen de comercio entre la UE y Turkmenistán pone de relieve la ampliación de la cooperación, especialmente en el sector energético. De enero a octubre de 2023, superó los 1.500 millones de euros, un aumento del 84% en comparación con el mismo período de 2022. 

La voluntad de Turkmenistán de participar en asociaciones de gas, como la ruta Transcaspiana, ofrece beneficios mutuos, respaldando la seguridad energética de Europa y proporcionando a Turkmenistán acceso a mercados clave.

Estos recursos energéticos son necesarios para los países europeos, sobre todo si no quieren depender excesivamente de Rusia. Sin embargo, el mayor problema radica en ciertas regulaciones que frenan las importaciones desde Turkmenistán, además de que no existe un acuerdo comercial general con este país.