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Un funcionario avisa por los nuevos cazas chinos: "Podrían habernos superado"

Un funcionario avisa por los nuevos cazas chinos: "Podrían habernos superado"

"Espero sinceramente que esto haya llamado la atención de Estados Unidos", añade otro.

Algunos viejos aviones de combate chinos, incluyendo J-5, J-6 y entrenador derivado.Getty Images/iStockphoto

La carrera por la hegemonía aérea en el Pacífico ha dado un giro inquietante para Estados Unidos. China acaba de presentar dos nuevos aviones de combate furtivos que representan un avance significativo en su capacidad militar. Mientras tanto, el caza estadounidense de "sexta generación", que lleva más de una década en desarrollo, continúa esperando.

El 26 de diciembre, coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Mao Zedong, China difundió vídeos de sus dos nuevos cazas: el Chengdu J-36 y el Shenyang J-50. EStos aviones podrían suponer un punto de inflexión en la dinámica militar global, especialmente en una región tan estratégica como el Pacífico.

"Podrían habernos ganado de mano", ha admitido el funcionario saliente de adquisiciones de la Fuerza Aérea, Andrew Hunter. "Espero sinceramente que esto haya llamado la atención de Estados Unidos", ha dicho el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, general David Allvin, en una entrevista a Breaking Defense recogida por Fox News.

Esta declaración pone en evidencia las preocupaciones sobre el creciente poder aéreo de China, que, según muchos expertos, representa la mayor amenaza en el Pacífico desde la Segunda Guerra Mundial. Para los analistas y oficiales militares, la posibilidad de perder el dominio aéreo ante estos cazas furtivos chinos es algo que no se puede permitir.

Un avance inquietante en el diseño furtivo

La capacidad de China para desarrollar estos aviones de combate furtivos se ha visto facilitada por una combinación de espionaje industrial y la optimización de aviones diseñados por dos equipos chinos distintos

La Fuerza Aérea de Estados Unidos, que históricamente ha liderado el diseño de cazas furtivos, se enfrenta a un reto serio, ya que China ha avanzado significativamente en el desarrollo de tecnologías clave, como motores, materiales compuestos y electrónica.

Uno de los cazas, el Chengdu J-36, es un cazabombardero con forma de delta, diseñado para ser un avión furtivo de largo alcance. La eliminación de superficies de control verticales y el énfasis en las bodegas de armas internas son características que refuerzan su sigilo. 

Expertos afirman que es más grande que el F-22 Raptor, con una envergadura de aproximadamente 20 metros, lo que le permite una gran capacidad de carga y alcance. Aunque este avión parece tener un diseño eficiente, podría tener tres motores. Esto indicaría que China aún no ha perfeccionado completamente la tecnología de motores avanzados, lo que podría ser una vulnerabilidad.

El segundo avión, el Shenyang J-50, es incluso más misterioso. Aunque se sabe que es un caza bimotor, los detalles sobre si es tripulado o no aún están en debate. Su forma de ala lambda y la ausencia de cola vertical sugieren que China ha avanzado en la utilización de materiales compuestos para reducir la firma radar, al igual que el J-36.