Dafne Fernández: "No soy como un hombre que tiene 300 proyectos y que va eligiendo"
La actriz ha presentado en Málaga 'Perdiendo el juicio', un drama judicial de Atresplayer.

Atresplayer ha presentado en el Festival de Málaga Perdiendo el juicio, un drama legal protagonizado por Elena Rivera que se ha estrenado este domingo 23 de marzo en la plataforma. Una historia de éxito y caída sobre una abogada que en medio de un juicio importante sufre un ataque de ansiedad que deriva en un Trastorno Obsesivo Compulsivo que tira su carrera por tierra.
Acompañando a Elena Rivera están Miquel Ferández, Manu Baqueiro y Dafne Fernández, entre otros. Esta última estuvo también en Málaga hablando de su carrera, de su personaje y de la vida en general.
Antes de sentarse en el corrillo con periodistas, Dafne Fernández se sincera y comenta que le da reparo hablar en público. Quién lo diría después de ver cómo se desenvuelve delante de las cámaras.
En la serie hace de Sara Fuentes, la novia del exmarido de Elena Rivera, una tiburona de los negocios que ansía por encima de todo el poder para la que obtener su propósito es lo más importante. "Quiere conseguir su objetivo y le da igual los demás", dice de su personaje.
No puede hablar mucho de personaje porque la serie se acaba de estrenar pero reconoce que le ha encantado hacerlo "porque es una mala pero no al uso. Te va a ir cayendo bien porque la vas a ir entiendo".
Es la primera vez que se enfrenta a una serie sobre abogados y se reconoce fan de series como Ally McBeal: "Si me cogen sé que hay que callarse, sé todo el procedimiento. Sé por dónde me pueden pillar". Para su papel, explica, ha puesto énfasis en aprenderse la jerga judicial y en ejemplificar de forma verosímil el trato personal entre jueces y abogados: "Ha sido divertido aprender un poco de este mundo".
La serie también abarca el tema de la salud mental. La protagonista, sometida a un estrés descomunal por su trabajo y con una autoexigencia que llega a límites insospechados, explota en medio de un juicio. Algo que también le puede ocurrir a un actor o a una actriz.
"No sé si está bien decirlo pero yo sí que me hago mucha exigencia. Yo no sé cuándo va a ser el próximo personaje. No soy como un hombre que tiene 300 proyectos y que va eligiendo. Cada proyecto que hago creo que puede ser el último y entonces tengo una súper exigencia, quiero aprovechar el personaje hasta el fin, no quiero dejarme ninguna arista. Quiero ponerle todo tipo de detalles al personaje. No sé si está bien o mal pero hace que me vuelque 100%", confiesa.
Después de muchos años de profesión, Fernández tiene claro que vivir así forma parte de la vida de la actriz: "Voy a cumplir 40 años y he aprendido a vivir con eso pero está ahí". La disciplina y la autoexigencia en su trabajo le viene de la danza. Reconoce que cuando fue madre sí temió que le afectase a la hora de hacer papeles: "Pasé de ser la chica joven a otro rol y pensaba, como siempre he parecido más joven, que me iba a costar entrar y se ha abierto un mundo para mí de mujeres súper interesantes".
"Las jóvenes suelen ser las novias de y tal, que ahora está cambiando mucho, de hecho casi todas las series que se están presentando ahora son personajes femeninos fuertes y lo están petando. No era una cosa de que las mujeres no somos interesantes, no nos estaban escribiendo", explica.