Europa deja sin balas a los cazadores españoles y el material de los nuevos perdigones es inviable
La UE quiere prohibir el uso de munición de plomo en la caza en toda Europa.

La UE pone contra las cuerdas al sector de la caza. La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) presentó la semana el borrador de reglamento para prohibir el uso de munición de plomo en la caza en toda Europa, una medida que se aplicaría en un plazo de cinco años para la caza menor y de 18 meses para la caza mayor. El objetivo es acabar con sus efectos tóxicos en el medio ambiente y en la salud.
El plomo es una sustancia altamente tóxica que, cuando se libera en el medio ambiente, contamina tanto el suelo como el agua, donde puede tardar hasta 300 años en desintegrarse por completo. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, su presencia en el organismo humano puede afectar al sistema nervioso central, "particularmente al cerebro en desarrollo, principal órgano diana para su toxicidad", al igual que existen claras evidencias de sus "efectos neurotóxicos en el feto y en niños de corta edad".
El sector de la caza, como cabía esperarse, se ha posicionado en contra de este reglamento. El acero, la alternativa más asequible al plomo, es más caro y presenta graves problemas de seguridad por su alta capacidad de rebote y fragmentación, lo que incrementa el riesgo de accidentes en el campo. Y el bismuto es una peor alternativa, ya que su precio es hasta 50 veces mayor que el del plomo, lo que disparará los costes de los cartuchos a niveles inasumibles para muchos cazadores.
Además, según señala Jara y Sedal, un gran porcentaje del número de escopetas tendrán que ser sustituidas porque la mayoría de las que tienen más de 20 años no están preparadas para disparar esta munición y corren el riesgo de explotar en manos de los cazadores.
Por otro lado, la propuesta ha sido aplaudida por grupos ecologistas. "La necesidad de prohibir el plomo es innegable", explicó Barbara Herrero, de SEO/BirdLife Europe.
