El caso destapa el agujero legal de la usurpación de identidad que existe en Francia, con más de 200.000 víctimas al año y apenas 4.200 condenas judiciales.
Este experto advierte de las estafas con las infracciones de tráfico y dice que nunca deben pagarse hasta que llegue la notificación oficial a nuestro domicilio.
El mensaje, escrito con ironía y pegado en el asiento de un scooter lleno de multas, se ha hecho viral en Grecia y ha reavivado el debate sobre el civismo en las calles.