El enterramiento fue encontrado en 2014 en un antiguo tanque de aguas residuales. Las víctimas son hijos de mujeres embarazadas fuera del matrimonio, a las que se encerraba bajo petición del Estado irlandés y la poderosa Iglesia Católica.
La situación en el comedor ha llevado a la comisión del comedor, formada por padres y madres, a presentar a la escuela una inspección que tuvo lugar la semana pasada.