La localidad murciana, con casi 40.000 habitantes y donde el 30% de la población es de origen magrebí, continúa blindada bajo fuerte vigilancia policial mientras las autoridades tratan de contener los disturbios y evitar nuevos episodios de violencia xenófoba. En total, relacionadas con estos hechos, hay seis personas detenidas.
Políticos y fuerzas de seguridad hacen llamamientos a la calma tras tres noches de disturbios que han dejado, de momento, ocho detenidos en la localidad murciana.
A los detenidos se les imputan los supuestos delitos de pertenencia a organización criminal, favorecimiento de la inmigración irregular y trasporte y almacenamiento de sustancias explosivas.
La jornada comenzará con el tradicional acto institucional de entrega de medallas de la Región, que este año tendrá lugar en el Auditorio Víctor Villegas de Murcia.