La cifra total de parados es la más baja en un mes de noviembre desde 2007, aunque en el noviembre del pasado año el descenso fue prácticamente el doble.
Mecanismos como los ERTE o las ayudas al mantenimiento de la actividad marcaron la diferencia y evitaron el desastre total durante el peor año de la pandemia.
Los datos del INE son de cal y de arena: hay frenazo, aunque los precios notan ya la bajada de la electricidad y, en menor medida, al abaratamiento del gas.
Es la mayor cifra de ocupados desde el tercer trimestre de 2008, cuando se superaron los 20,55 millones. No obstante, el repunte del desempleo registrado es el peor dato en un tercer trimestre desde 2012.
La inflación subyacente sube hasta el 5,5%, su nivel más elevado desde agosto de 1993. Combustibles y alimentos son, de nuevo, la clave. Sánchez reconoce que son "unos malos datos".
Por "motivos personales", según publica 'Cadena SER' aunque su entorno apunta al cuestionamiento de los datos del IPC y del PIB por parte del Ejecutivo.