La isla bonita sigue inmersa en una tediosa y lenta recuperación. El valor de las viviendas habituales ya ha sido abonado, pero las carreteras, negocios, gases tóxicos presentes y problemas de salud mental debido a la erupción siguen causando estragos mientras se anhela el regreso a la normalidad.
El inicio de septiembre ha estado marcado por la migración. Desde el reparto de menores del archipiélago del Atlántico a las CCAA, hasta los nuevos disturbios en un lugar recurrente de Madrid y los datos que desmienten la "inseguridad" que abandera la extrema derecha.
La mayoría de los fallecidos eran ciudadanos de Gambia y Senegal. En total, según recoge la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) al menos 5.450 han muerto desde 2014 en la ruta Atlántica.
Clavijo ha reclamado a los presidentes autonómicos que en un país de 50 millones de habitantes "no puede ser un problema distribuir cuatro niños" y cree que se hace "un flaco favor a la democracia".
Los diez primeros llegarán hoy para cumplir con la orden del Supremo, aunque se desconoce a qué lugares van a ir a parar. "Por fin comenzamos a ver algo de luz al final de todo este camino", señalan desde el gobierno canario.