Aguas turquesas y grandes montañas en el destino mediterráneo que rivaliza con Croacia
A precios más asequibles que los países vecinos.

Cuando llega el momento de planificar las vacaciones de verano, muchas personas fantasean con unos días de descanso, playas y preciosos chiringuitos en países como Croacia o Grecia. Sin embargo, la masificación y los elevados precios de estos destinos los convierten en una opción complicada para algunos bolsillos.
En esa tesitura, Albania se está posicionando como un destino alternativo ya que ofrece playas de aguas turquesas y cristalinas, imponentes montañas y precios todavía competitivos para poder pasar unos días de ocio.
En el país, bañado por los mares Adriático y Jónico, todavía hay numerosos paisajes vírgenes gracias a que el turismo de masas todavía no ha llegado al país. Además, tal y como estiman algunos portales especializados, el gasto medio de un día de vacaciones en Albania ronda los 50 euros, mientras que en Croacia son tres veces más.
Este es uno de los motivos por los que Albania es cada vez más una opción atractiva para muchos, aunque su riqueza patrimonial y natural también tiene mucho que ver. Es el caso de la Riviera, la costa que se alarga durante cientos de kilómetros con playas escondidas y decenas de preciosos pueblos.
Uno de ellos es Ksamil, situado al sur de la riviera albanesa y que forma parte del Parque nacional de Butrinto. Allí se pueden disfrutar de largas jornadas de playa nadando alrededor de sus islotes, además de disfrutar de sus numerosos chiringuitos y restaurantes.