¿De verdad vas a seguir rodeado de basura? Se acabaron las excusas para no reciclar
Las tiendas El Corte Inglés de Galicia lo han conseguido y han salido ganando en todos los sentidos.
Comenzaron hace ahora un año y han conseguido reducir la tasa de residuos que acaba en el vertedero a menos de un 10%. Y hace apenas unas semanas han recibido la certificación de Residuo Cero de AENOR. Los centros comerciales El Corte Inglés de Galicia —Santiago, Vigo, y Ramón y Cajal y Marineda en A Coruña— y las plataformas logísticas de Altamira y Porriño han conseguido en menos de 12 meses implantar un sistema de separación, reutilización y reciclaje de residuos que persigue impulsar el nuevo modelo de Economía Circular, siguiendo directrices de la Unión Europea.
“Somos las primeras tiendas en recibir este certificado”, cuentan orgullosas Brezo Tejerina y Silvia García Montero. Ellas forman parte del departamento medioambiental del grupo El Corte Inglés y son dos de las responsables de haber logrado este título: “El proyecto nos fue propuesto por la dirección regional y nos dijimos ’pues empecemos por allí este trabajo’. Ahora seguiremos por el resto de España y, seguramente, en breve empezaremos en Asturias”.
Conseguir reducir de forma tan contundente las 42 fracciones de residuos —o lo que es lo mismo, tipos— que genera un centro comercial de las dimensiones de El Corte Inglés no ha sido una tarea sencilla. Para Silvia el gran mérito lo tiene, sobre todo, la motivación de los empleados y directivos de la zona.
FRACCIONES DE RESIDUOS
- Plástico blando
- Plástico duro
- Perchas
- EPS
- Papelote
- Cartón
- Revistas, folletos y catálogos
- Aceite vegetal
- Cerámica, cristal y loza
- Envases
- Vidrio
- Orgánico restauración
- Orgánico fruta y verdura
- Carne
- Pescado
- Textil-ropa procedente de roturas
- Hierro, chatarra férrica
- Aluminio, chatarra de aluminio
- Cobre
- Acero inoxidable
- Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, PAEEs
- Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, GAEs
- Pilas
- Trapos y guantes contaminados
- Cartuchos de tinta
- Filtros de aire
- Luminarias
- Baterías industriales
- Pinturas
- Aceite industrial
- Envases contaminados (EC de pinturas)
- Punzantes
- Madera buena
- Madera mala / aglomerados
- Mobiliario obsoleto
- RCD
- Fracción resto de vertedero
- Otras donaciones
- Donaciones de alimentos
- Palets
- Apósitos femeninos
- Orgánico resto
Implantación del sistema
Para el departamento de medioambiente de El Corte Inglés, conseguir el objetivo Residuo Cero significa evitar que toda la basura termine en el vertedero e instaurar una pirámide en la que lo más importante es reutilizar todo aquello que se pueda. Después, reciclar. Por último, valorizar dándole una segunda vida al todo o a una parte. Y si ninguna es posible, entonces la eliminación controlada.
Para poner en marcha este ambicioso sistema de reciclado se ha tenido que cambiar totalmente el modelo de gestión de residuos en todos los centros y en las plantas logísticas. Para ello, el departamento de Brezo y Silvia ha contado con la colaboración de una consultora especializada que ha planteado las modificación y restructuración en las instalaciones y ha formado a 2.600 empleados.
“El primer paso fue la reorganización de las instalaciones y contenedores para mejorar la calidad de los residuos a la hora de reutilizarlos —como las cajas de cartón— o reciclarlos —como los residuos procedentes de aparatos eléctricos y electrónicos”, nos cuenta Brezo. Paralelamente, se llevó a cabo la integración de una estrategia de eficiencia energética que ha pasado por el uso de energías renovables —como el gas natural comprimido que ya utiliza parte de su flora de transporte— y un exhaustivo sistema de medición y localización de fugas.
Tras implantar un completo modelo de recogida y selección de las distintas fracciones de basura y deshechos, desde El Corte Inglés se ha llegado a acuerdos con gestores de residuos y ONG’s, siempre favoreciendo a aquellos que son de ámbito local. Por ejemplo, la madera se entrega a una empresa gallega del sector de transformación de este material.
Indudablemente, la puesta en marcha de este proyecto ha supuesto una inversión económica que, tanto Brezo como Silvia dan por bien empleada pues ya se empieza a hacer evidente el ahorro que conlleva deshacerse de todo esto: menos gastos de contratación de gestores, reducción del transporte de residuos, supresión de las tasas de vertederos…