Guía para entender el fenómeno 'Trainspotting'
Trainspotting fue un hito de los años 90. La película, protagonizada por Ewan McGregor (Renton), Robert Carlyle (Begbie), Jonny Lee Miller (Sick Boy) y Ewen Bremner (Spud), dirigida por Danny Boyle y basada en la obra homónima de Irvine Welsh supo conectar con una generación que no encontraba su lugar en el mundo.
Dos décadas después del estreno de la primera entrega, Boyle se pone a los mandos de T2-Trainspotting, la continuación de la exitosa película que supuso un antes y un después en el cine independiente británico y que regresa a las salas este 24 de febrero.
Si ves que la gente de tu entorno enloquece con este estreno y no entiendes por qué, estos son los motivos que hacen de la cinta de Danny Boyle uno de los estrenos más esperados del año.
1. LA PELÍCULA
Trainspotting se estrenó en 1996 y se rodó en poco más de siete semanas. El presupuesto para el rodaje fue de unos 2,3 millones de euros. La recaudación a nivel mundial rondó los 59 millones de euros. La película ganó el BAFTA a Mejor guión adaptado y estuvo nominada al Oscar en la misma categoría.
Su éxito se debió a que hablaba directamente a los miembros de la Generación X, un grupo de jóvenes que vivió los cambios políticos de finales de los 80 y principios de los 90 y que asistía impasible a la evolución de la sociedad de consumo y a los movimientos que ocurrían a su alrededor.
2. ARGUMENTO
La cinta de Boyle narra la frenética vida de cinco jóvenes británicos enganchados a la heroína y cómo es su relación con el sexo y con la violencia. El protagonista de la historia es Renton, un drogadicto que vive la vida al límite junto a su variopinto grupo de amigos en el que cada uno tiene su propio trauma.
Igual que la novela, relata de forma humorística la vida cotidiana de estos jóvenes que se enfrentan a situaciones realmente trágicas por culpa del alcohol y las drogas.
Renton vive fuera de las normas, que se niega a seguir lo que todos consideran una "vida normal". Una postura nihilista en la que solo importa drogarse y conseguir algo de dinero para sobrevivir y mantener su adicción.
3. SIGNIFICADO
La palabra trainspotting hace referencia al hecho de observar cómo los trenes atraviesan el horizonte. La expresión carece totalmente de sentido y en la novela, Welsh establece un paralelismo entre esta afición y el consumo de heroína, que considera una práctica absurda y sin sentido para las personas que no son adictas.
4. LA NOVELA
Trainspotting es una novela de Irvine Welsh, publicada en 1993. El título en el libro hace referencia a un pasaje en el que Begbie y Renton conocen a un borracho en una estación de ferrocarril abandonada en el que ambos hacen sus necesidades. El señor ebrio pregunta en tono de humor si están haciendo trainspotting (juego de palabras con tren y orinar).
El propio Welsh hace un cameo en la película como traficante de unos supositorios para Renton.
El ritmo que imprime Welsh a sus novelas tiene que ver mucho con su personalidad. En una entrevista en la que presentaba su novela Skagboys animaba a los jóvenes a a robarla para "mantener ese espíritu undergrown".
La segunda parte de Trainspotting se llama Porno y desarrolla la vida de los personajes 10 años después. Sin embargo, el propio Boyle reconoce que T2-Trainspotting poco tiene que ver con la novela de Welsh.
5. EL MENSAJE
El inicio de la película, Renton lanza un mensaje contra la sociedad en la que vive, mientras suena Lust for life, de Iggy Pop. La secuencia aparece en cualquier lista con las mejores escenas de la historia del cine. "Elige tu futuro. Elige la vida... ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: yo elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?". Así termina una retahíla de frases que caló en los jóvenes de los 90.
6. BANDA SONORA
La película de Boyle no podría entenderse sin su banda sonora. Además de Lust for life, de Iggy Pop, destacan temas de Lou Reed, de Blur, de Pulp o de New Order, que hacen de esta banda sonora una de las mejores de todos los tiempos.
7. LA SECUELA
La segunda parte de Trainspotting transcurre 20 años después en Edimburgo. En una entrevista con El Huffington Post, Boyle aseguró que la cinta denota cierta nostalgia por la juventud. "Todo era mejor cuando éramos jóvenes. Ahora lo único que nos queda es más dinero y sabiduría. Por la película y por los personajes no hay nostalgia pero sí por el pasado que sigue vivo y que nos sigue afectando porque es poderoso", aseguró Boyle.