Alumnos, profesores y padres, en huelga contra la ley Wert y los recortes en educación
Profesores, alumnos y padres culminarán con una huelga conjunta este jueves los tres días de paros estudiantiles contra los recortes educativos y la llamada ley Wert, aprobada ya por el Congreso. La Plataforma Estatal por la Escuela Pública ha convocado a trabajadores de la escuela pública, docentes de la concertada y a padres y alumnos universitarios y no universitarios dentro de la llamada 'semana en lucha' por la educación pública.
La convocatoria no ha contado con el apoyo de la Confederación Católica de Padres de Alumnos (Concapa), de Escuelas Católicas y de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), cuyo presidente tildó de "política" esta huelga, pero sí con el de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), mayoritaria en la escuela pública.
El Sindicato de Estudiantes ha cifrado el seguimiento nacional de la huelga durante la primera jornada en el 90% y en un 92% el segundo día.
RESPUESTA MÁS DURA
Una segunda jornada en la que miles de estudiantes han salido a las calles de todo el país para manifestarse en defensa de la educación pública. Bajo el lema 'No a la contrarreforma franquista. Becas sí. Tasas no. Wert dimisión' unas 60.000 personas, según el Sindicato de Estudiantes, 2.000, según la Policía, han marchado en Madrid desde Atocha hasta la Puerta del Sol, donde pasadas las 14:00 horas, la secretaria general del Sindicato, Ana García, ha leído un manifiesto.
En él, ha anunciado el "endurecimiento" de la respuesta estudiantil ante la reforma de Wert, el decreto de becas y el 'tasazo' universitario. "Es la fiesta de la educación pública", ha asegurado García, quien acusa al ministro de "rancio" y de "apestar a franquismo" por querer "evitar a toda costa que los estudiantes de familias humildes puedan estudiar". "¡Nos castiga por ser pobres!", ha sentenciado.
La huelga de este jueves llega más caliente aún después de las declaraciones de la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, quien considera que los docentes de la pública van a la huelga porque tienen un puesto de trabajo asegurado.
UN AÑO DESPUÉS, MÁS RECORTES
El paro general en la educación se produce un año después de la huelga que ya secundaron padres y alumnos en octubre de 2012. Entonces, las organizaciones convocantes creían haber llegado a un punto del que no se podía pasar. Se había producido el despido de 50.000 profesores interinos y la inversión se había reducido en 4.000 millones.
Pasado un año, las quejas de los convocantes se centran en las subidas de tasas universitarias y en los recortes en becas: