“Un gesto” de Puigdemont para avanzar en la amnistía

“Un gesto” de Puigdemont para avanzar en la amnistía

Moncloa espera que el independentismo renuncie a la vía unilateral y se conforme con la amnistía. Los empresarios lo rechazan y se alinean con Feijóo. 

El expresident del Govern Carles PuigdemontMarc Asensio/NurPhoto via Getty Images

Pedro Sánchez se muestra taxativo. La legislatura echará a andar. Sí o sí. La opción de una repetición electoral, sugerida por algunos sectores del PSOE y ansiada por el PP, no está encima de la mesa. “Habrá un Gobierno progresista, claro que lo va a haber”, dijo rotundo el domingo. Pero pasan los días y en Moncloa reclaman al independentismo un gesto para poder avanzar en la negociación. ¿De qué tipo? “Deben renunciar a la vía unilateral”. Esto es, se tienen que comprometer a no volver a romper las reglas de juego a través de un referéndum y declaración de independencia.

Si Junts y ERC aparcan su pretensión de convocar una consulta de independencia, contraria a todas luces con la Constitución, el Ejecutivo entiende que podrá vender mejor la ley de amnistía a la opinión pública, a pesar de la contestación interna en el PSOE y del rechazo frontal del PP. Así lo explica un alto cargo socialista, que lo lleva planteando semanas en conversación informal con este diario: “Todos tenemos que ceder o no habrá posibilidad de acuerdo. Sánchez está arriesgando mucho pero los gestos también tienen que llegar por parte de Carles Puigdemont”.

La negociación discreta continúa. Sánchez quiere que su investidura se celebre en octubre, una vez fracase la de Alberto Núñez Feijóo, prevista para los días 26 y 27 en el Congreso de los Diputados. Y en el Ejecutivo sugieren que hay que dar pasos ya para que el candidato socialista logre entonces los apoyos necesarios. “La amnistía solo puede salir de un pacto histórico, sin unilateralidad”, afirmó Yolanda Díaz el domingo en una entrevista en La Vanguardia. Este lunes, su portavoz Ernest Urtasun afirmó que “el diálogo avanza” y que están “satisfechos”.

“Las condiciones no las pone quien pide ayuda, sino que funciona al revés”, replicó el propio Puigdemont, fugado de la Justicia, en Twitter. Aunque en el PSOE que ese gesto tiene que llegar, a fin de que no estalle todo por los aires. Ya la posibilidad de una ley de amnistía, de la que se desconocen los detalles, ha provocado un terremoto interno que aún sigue latente.

Prácticamente todos los días hay un histórico dirigente socialista que comparece en los medios criticando esta posibilidad, que Sánchez rechazó antes de las elecciones. “La amnistía abriría una crisis en el PSOE de magnitud imprevisible”, en palabras del socialista Juan José Laborda, ex presidente del Senado. Según desveló en "El Mundo" el sábado, dos ministros le aseguraron que no están de acuerdo con esa hipotética amnistía.

“Todo estará en el marco de la Constitución”, enfatizaron fuentes oficiales del PSOE, que pusieron en valor la “institucionalidad” que representa su partido, con el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, acudiendo a la audiencia con el Rey don Felipe en el palacete Albéniz. Collboni, del PSC, puso así fin a 17 años de desplantes al jefe del Estado. El lunes, todos los portavoces de Sánchez insistieron en la necesidad de “dialogar” para superar “la tensión insoportable del año de 2017”, en palabras de Félix Bolaños, que de nuevo evitó referirse expresamente a la amnistía.

  Alberto Núñez Feijóo y José María AznarEuropa Press via Getty Images

Mientras, en el Partido Popular no tienen dudas de que finalmente habrá amnistía, y de ahí que defiendan su “gran acto” al aire libre el próximo domingo en Madrid. Aclarado que será “un mitin” y que no se cursará invitación formal a Vox, lo que sí hizo Borja Sémper fue dirigirse a los socialistas descontentos para que se acerquen a la avenida de Felipe II. “Confiamos en que vaya algún militante del PSOE”, subrayó en comparecencia de prensa. El socialista Joaquín Leguina, quien fuera presidente de la Comunidad de Madrid, ya ha defendido públicamente la necesidad de protestar contra los planes de Sánchez.

Génova espera una “gran afluencia el domingo”, motivo por el que está movilizando a todas sus estructuras para tal fin. Asistirán la inmensa mayoría de barones y sus cuadros así como los ex presidentes Mariano Rajoy y José María Aznar. Fue también Sémper quien reconoció que no se ha llamado a Pablo Casado bajo el pretexto de que no conformó Gobierno. En su momento, Casado expuso que sus actuales responsabilidades laborales son incompatibles con participar en actos de la formación.

Barones consultados por este periódico esperan que, tras una semana “complicada” en la que costó centrar el mensaje, el partido “no se enrede” y ponga contra las cuerdas a Sánchez, toda vez se da por seguro el fracaso de Feijóo en su investidura. “El acto del domingo tiene que ser un éxito, más aún cuando lo hemos vendido como algo exclusivo del PP. El éxito o fracaso de convocatoria será exclusivo nuestro. Tiene que ser una fotografía potente”, según uno de los líderes territoriales. Génova ha pedido de hecho una implicación total a sus estructuras.

Isabel Díaz Ayuso, que rápidamente secundó a Aznar en su petición de salir a la calle, llamó “a alzar la voz contra la amnistía”, en Madrid y también en Barcelona, donde la convocante es Sociedad Civil Catalana y a cuya protesta ya ha confirmado asistencia Vox. “Feijóo no puede tener nada mejor que hacer que estar en Barcelona”, según fuentes del PP de Cataluña. Génova no descarta su presencia. Este lunes, el líder gallego se vio con la Patronal en el marco de sus ronda de consultas para su investidura previsiblemente fallida. Los empresarios se alinearon con él con respecto a la amnistía: “Estamos con la Constitución y con la unidad de España”, zanjó Antonio Garamendi.

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Corresponsal político de El HuffPost.