Un imitador de Franco recorrió las principales calles de la capital valenciana en descapotable por una inocentada, pero se le olvidó un pequeño detalle.
Este palacete representativo del barroco gallego mantiene muy viva una de las últimas luchas sociales para que la familia del dictador devuelva al pueblo de A Coruña una de esas propiedades que extrañamente le 'regalaban' o 'cedían' al caudillo fascista o a su esposa.