La presencia de Israel en la edición de 2026 provocó la retirada de RTVE (que gestiona la participación de España) y otras cuatro cadenas estatales. El festival recuperó a antiguos países, pero la caída de audiencia ha sido severa.
Algunos medios aseguran que los organizadores "se ahorrarán un gran quebradero de cabeza" tras la 'no' victoria israelí, en una "noche de gran tensión" en Viena.
"Déjeme ser muy claro: No hay conversaciones en marcha sobre el retorno del ente ruso a Eurovisión. No hay planes de que eso vaya a pasar", aseguró Green a preguntas de EFE durante una rueda de prensa horas antes de la gran final del certamen en Viena.
Muchos apoyan la decisión tomada por RTVE y darán la espalda al concurso este año, aunque otros se mantienen fieles al formato y viajarán a Viena para ver los shows en directo: "Intentamos dejar la política a un lado".