El Baile de la Rosa es la fiesta de la primavera en Mónaco. Este año, Carlota Casiraghi y Gad Elmaleh los enamorados de los que más se habla entre la realeza, centraron todas las miradas, con permiso de la princesa Carolina, que reaparecía tras ser abuela hace unos días.
La fiesta del año del principado, una tradición que inauguró Grace Kelly, se dedica a recaudar fondos para la fundación que lleva su nombre. Con el título La Belle Époque, la edición de este 2013 ha estado dedicada a la Societé des Bains de Mer, una empresa emblemática en el turismo monegasco. El diseñador alemán Karl Lagerfeld dirigió la organización de la gala, que se celebró el sábado 24 de marzo.
Al evento acudieron modelos como Cara Delevingne o Natalia Vodianova, acompañada de su marido, Antoine Arnault. La joven Carlota, que llevaba un vestido rosa claro de plumas, más corto por delante que por detrás, protagonizó la velada junto a su novio, con el que lleva algo más de un año.
Baile de la Rosa 2013: La belle époque
Con esa soltura y ese mirar desde arriba llega uno al Baile de la Rosa cuando se es miembro de la familia real de Mónaco.
Carlota y Pierre, tan apuestos como sus padres, llegan juntos al baile. Al fondo se ve al novio del Charlotte, el actor franco marroquí Gad Elmaleh, como observando a ver cuándo le toca entrar. Falta Andrea, otro hermano habitual en el baile, ...
Los hermanos Grimaldi junto a Karl Lagerfeld, director del baile, que este año se celebró en honor a la Societé des Bains de Mer, uno de los actores principales del turismo monegasco. Este año, como en la pasada edición, faltó la princesa ...
Pierre Casiraghi, junto a Beatrice Borromeo y Carlota Casiraghi.
Alberto II junto a su esposa, la ex nadadora olímpica sudafricana Charlene, que acompañó su vestido de gala con esta dudosa cazadora de motorista color beige.
Carolina de Hannover charla animadamente con su hija Carlota, entre foto y foto.
Carolina de Hannover, que tuvo a su primer nieto el 21 de marzo, lucía este amoroso colgante rosa.
Tiene el ceño fruncido, y sin embargo, está mirando a una de las mujeres más elegantes y guapas de Europa. ¿Por qué, Karl?
Los hijos de Carolina, Pierre y Carlota, con el actor franco marroquí Gad Elmaleh y la condesa Beatrice Borromeo.
Charlene, la esposa de Alberto II, a su llegada al baile.
Sin duda, los protagonistas de la noche fueron Carlota y su novio. Porque son guapos, son jóvenes, y porque esta era su fiesta.
Aparte del brillo en los ojos de estos dos enamorados, ¿somos nosotros o allí hacía mucho calor? Porque detectamos unos reflejos innecesarios en la cara de ella y el pelo de él.
El político y empresario monegasco Stephane Valeri posa con su acompañante.
Sylvie Tellier, que fue Miss Francia en 2002.
Emanuele Filiberto Di Savoia con un mural que recrea un florido Mónaco de fondo.
El escultor colombiano Fernando Botero junto a Sophia Vari.
La italiana Roberta Armani y compañía.
Antoine Arnault, administrador del grupo de lujo LVMH y su mujer, la modelo rusa Natalia Vodianova.
Esto sí es posar. El diseñador alemán Karl Lagerfeld domina el arte de conquistar a la cámara, junto a Rita Or.
Carolina durante el banquete junto a Karl Lagerfeld, director del baile.
Si a la derecha Carolina tenía a Lagerfeld, a su izquierda se sentó el multimillonario francés Antoine Arnault, director general de la marca Louis Vuitton y administrador del grupo LVMH. Junto a él, su esposa, la actriz y modelo rusa Natali...
Carlota, la hija de Carolina, es una versión mejorada y rejuvenecida de su elegante madre.
Gad Elmaleh, el novio de Carlota Casiraghi, compensa el esmoquin con una barba de dos o tres días. Nos parece bien. Muy bien, incluso.
La esposa de Alberto II ocultaba estas hombreras y cuello de pedrería bajo la cazadora de cuero. No estamos seguros de qué nos disgusta más.
El novio de Carlota, con un dado en la mano, mira a la condesa, que tiene en enfrente, encantada de la vida con lo que quiera que le esté contando. La joven Carlota apoya la cabeza en la mano, derretida ante tanto ingenio.
Carlota y su novio en la pista de baile, aunque no parece que se muevan mucho.
Juegos de azar y rosas por si alguno de los asistentes se siente desorientado.
No va más. Y tampoco cabe nada más en estas mesas.
En el escenario, la modelo Cara Delevingne y el presentador francés Stephane Bern amenizan la gala.
Una nube de confeti cae sobre la pista de baile, coronada por una bola de discoteca que ni en las mejores rave.
Con este florido poster del Baile de la Rosa Mónaco homenajea a la Belle Époque.
Con este florido poster del Baile de la Rosa Mónaco homenajea a la Belle Époque.
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Con este florido poster del Baile de la Rosa Mónaco homenajea a la Belle Époque.
De derecha a izquierda, el príncipe Alberto II de Mónaco y su esposa, la princesa Charlene. En el centro, la primogénita de los hermanos Grimaldi, Carolina de Hannover, y a su izquierda, dos de sus cuatro hijos, Pierre y Carlota Casiraghi.
Carlota y Pierre, tan apuestos como sus padres, llegan juntos al baile. Al fondo se ve al novio del Charlotte, el actor franco marroquí Gad Elmaleh, como observando a ver cuándo le toca entrar. Falta Andrea, otro hermano habitual en el baile, ...
Los hermanos Grimaldi junto a Karl Lagerfeld, director del baile, que este año se celebró en honor a la Societé des Bains de Mer, uno de los actores principales del turismo monegasco. Este año, como en la pasada edición, faltó la princesa ...
Alberto II junto a su esposa, la ex nadadora olímpica sudafricana Charlene, que acompañó su vestido de gala con esta dudosa cazadora de motorista color beige.
Aparte del brillo en los ojos de estos dos enamorados, ¿somos nosotros o allí hacía mucho calor? Porque detectamos unos reflejos innecesarios en la cara de ella y el pelo de él.
Si a la derecha Carolina tenía a Lagerfeld, a su izquierda se sentó el multimillonario francés Antoine Arnault, director general de la marca Louis Vuitton y administrador del grupo LVMH. Junto a él, su esposa, la actriz y modelo rusa Natali...
El novio de Carlota, con un dado en la mano, mira a la condesa, que tiene en enfrente, encantada de la vida con lo que quiera que le esté contando. La joven Carlota apoya la cabeza en la mano, derretida ante tanto ingenio.
De derecha a izquierda, el príncipe Alberto II de Mónaco y su esposa, la princesa Charlene. En el centro, la primogénita de los hermanos Grimaldi, Carolina de Hannover, y a su izquierda, dos de sus cuatro hijos, Pierre y Carlota Casiraghi.
Carlota y Pierre, tan apuestos como sus padres, llegan juntos al baile. Al fondo se ve al novio del Charlotte, el actor franco marroquí Gad Elmaleh, como observando a ver cuándo le toca entrar. Falta Andrea, otro hermano habitual en el baile, ...
Los hermanos Grimaldi junto a Karl Lagerfeld, director del baile, que este año se celebró en honor a la Societé des Bains de Mer, uno de los actores principales del turismo monegasco. Este año, como en la pasada edición, faltó la princesa ...
Alberto II junto a su esposa, la ex nadadora olímpica sudafricana Charlene, que acompañó su vestido de gala con esta dudosa cazadora de motorista color beige.
Aparte del brillo en los ojos de estos dos enamorados, ¿somos nosotros o allí hacía mucho calor? Porque detectamos unos reflejos innecesarios en la cara de ella y el pelo de él.
Si a la derecha Carolina tenía a Lagerfeld, a su izquierda se sentó el multimillonario francés Antoine Arnault, director general de la marca Louis Vuitton y administrador del grupo LVMH. Junto a él, su esposa, la actriz y modelo rusa Natali...
El novio de Carlota, con un dado en la mano, mira a la condesa, que tiene en enfrente, encantada de la vida con lo que quiera que le esté contando. La joven Carlota apoya la cabeza en la mano, derretida ante tanto ingenio.